El Autismo
El trastorno del espectro autista (TEA) es un trastorno neurológico que afecta la percepción y el procesamiento cerebral de la información. Se presenta con una prevalencia de 1 de cada 155 nacimientos (los últimos estudios en los Estados Unidos hablan de una prevalencia de 1 de cada 91) y es cuatro veces más frecuente entre los hombres que entre las mujeres.
El diagnóstico de TEA incluye a un colectivo muy diverso de personas que muestran una alteración significativa en el desarrollo de las habilidades de comunicación, lenguaje y relación social, y que a menudo manifiestan intereses restringidos y conductas repetitivas y estereotipadas.
El trastorno autista se hace evidente antes de los tres años, aunque a menudo se diagnostica más tarde. En algunos casos, puede no ser detectado hasta la edad escolar obligatoria. No obstante, los instrumentos de detección primaria y diagnóstico específicos permiten identificarlo durante el segundo año de vida.
La evidencia científica ha demostrado que una detección precoz y una intervención psicoeducativa especializada y con la intensidad necesaria mejoran muy significativamente el pronóstico y la calidad de vida de las personas con TEA, ya que les permiten adquirir habilidades comunicativas y de relación y desarrollar un mayor grado de autonomía personal.
El TEA es un trastorno permanente que persiste a lo largo de la vida. Las personas con TEA son ciudadanos de pleno derecho especialmente vulnerables por su diversidad. Es necesario garantizarles los apoyos necesarios en todos los ámbitos para la inclusión educativa, laboral y social.
|